Cómodas y refrescantes, son el elemento indispensable para los días de playa y piscina, sin embargo, su uso excesivo puede provocar lesiones como la fascitis plantar. Su incapacidad de amortiguar el impacto contra las superficies duras, además de modificar la postura, son algunas de las razones de por qué no utilizar chanclas como calzado habitual.

Así que, si eres de los que no pueden resistirse a desprenderse de este tipo de calzado y sientes una leve hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en la parte inferior del talón, ¡no lo dudes más y pide cita con tu fisioterapeuta Richelli’s!